Kahn se despide del fútbol activo con una victoria sobre el Hertha

Esteban Bayer

DEPORTES

18 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Con el retiro del fútbol activo de Oliver Kahn, portero del Bayern de Múnich, la Bundesliga perdió ayer al jugador tal vez más carismático y polémico que tuvo en los últimos años. Por un lado estuvieron el éxito y los títulos que ganó a lo largo de sus dos decenios de futbol profesional. Por el otro, a pesar de su categoría, el odio que generó en las aficiones rivales.

Kahn, que cumplirá 39 años el 15 de junio, jugó en solo dos equipos, el Karlsruhe, donde se inició y debutó en Primera en 1987, y desde 1994 en el Bayern, con el que lo ganó todo: ocho ligas, seis copas alemanas, una Copa de la UEFA, la Liga de Campeones del 2001 y, ese mismo año, la Intercontinental que le ganó al Boca Juniors. Con la selección alemana fue campeón europeo en 1996 y subcampeón mundial en el 2002. Pero ese éxito fue su mayor frustración, porque siempre quiso ser campeón mundial.

Lo tuvo en sus manos en la final de Japón ante Brasil, pero, en una imagen que desde entonces lo persigue, dejó escapar un disparo tonto y fácil de Ronaldo. Fue el punto de inflexión en su carrera. Rudi Voeller aseguró entonces: «A partir de ese momento se hizo más humano». «Siempre fui una persona que jamás ocultó su opinión. Nunca esquivé las polémicas. Fui siempre de frente. Y hubo muchas situaciones que fueron muy difíciles por lo terco que soy o fui», admitió Kahn.

En el triunfo de ayer contra el Hertha de Berlín (4-1) también se despidieron el técnico Ottmar Hitzfeld y el árbitro Markus Merk.