Otra gran reacción de Rafael Nadal

José María Guimaraens

DEPORTES

Perdía por 0-4 en el segundo set de la final de Montecarlo y fue capaz de superar al suizo Roger Federer

28 abr 2008 . Actualizado a las 11:36 h.

Rafael Nadal, segundo del ránking mundial, sumó ayer otro récord a su apabullante palmarés, al convertirse en el primer tenista, de la llamada era open , que conquista el título en Montecarlo por cuarto año consecutivo. Su vigésimo séptima victoria de la temporada la alcanzó tras derrotar en la final a Roger Federer, número uno del mundo, por 7-5 y 7-5, en una hora y 43 minutos.

Fue un partido duro, complicado, en el que los dos se emplearon a fondo. Uno y otro quedaron suficientemente recompensados. Nadal, como vencedor, con 360.000 euros, con lo que eleva sus ganancias en lo que va de campaña a 980.423 euros.

El español, que había disputado este año tres finales con resultado adverso, ha podido obtener su primer título del 2008, confirmando, además, que se halla en excelente condición de juego y física para seguir batallando sobre la tierra batida, esta semana en las pistas del Real Club de Tenis Barcelona con motivo del Trofeo Godó.

Mal arranque

El mérito de Nadal, en su duelo con Federer, radicó en su extraordinaria capacidad para sobreponerse a un pésimo arranque en el segundo set. En esa manga, el suizo llegó a despegarse con un claro 4-0. Una vez más, Nadal demostró que ningún marcador en contra, por amplio que sea, consigue destrozarle la moral. Lejos de ceder en el empuje, se empleó con su acostumbrada bravura para dar la vuelta a la situación.

Nadal logró durante el partido hasta cinco situaciones de ruptura de saque por las cuatro de su oponente. Físicamente confirmó estar a pleno rendimiento. Con sus golpes desde el fondo volvió a cosechar abundantes tantos. Federer, que se las prometía muy felices en el segundo período, vio cómo de pronto sus rentas iban extinguiéndose hasta cerrar el encuentro con un revés largo, muy largo, impropio del actual número uno del mundo. Ese golpe fue el que facilitó la victoria al tenista español, que se anotó su décimo título en un Masters Series. De nuevo, la tierra batida fue la mejor aliada deljugador español.

Con el consumado ayer, Nadal contabiliza 21 triunfos consecutivos en las pistas de Montecarlo. Su envidiable capacidad para reaccionar la puso de manifiesto, primero en su partido contra David Ferrer, que llegó a tener un favorable 5-3 en el segundo set, y segundo en su duelo en la final con un Roger Federer irregular. Lo que está claro es que Federer y Nadal son, por méritos propios, los dos primeros del circuito. El suizo lleva 220 semanas consecutivas como líder mundial. Nadal registra 144 semanas seguidas en su condición de segundo del ránking. Aunque hasta ahora apenas se habían hecho notar muy positivamente en la primera fase del calendario, después de lo visto en Montecarlo ya nadie pone en duda que entre ambos, con Djokovic como tercero en discordia, continuará la batalla por los grandes títulos.