«Yo soy más importante que el Masters y cada día no perdono una copita»

DEPORTES

El malagueño aspira a todo en la primera gran cita, pero también quiere disfrutar

07 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Agradecido a todo lo que le deparó el golf, Miguel Ángel Jiménez (Málaga, 1964) no renuncia a los pequeños placeres de la vida ni en el Masters, que empieza el jueves. Primer español en la orden de mérito del circuito europeo, en el décimo lugar, no se conforma. «Esta temporada va regular. Nada más. En Asia anduve bien en noviembre. Pero luego tuve vacaciones, jugué en los Emiratos Árabes, América, India... Casi siempre disputando las cuatro vueltas, pero no muy brillante», explicó hace unos días.

-¿Qué le falta para ganar?

-Son cosas del golf. Este invierno no me preparé tanto físicamente, y uno tampoco es una máquina. Seguimos entrenando y dándole bien a la pelota, aunque los resultados no son los que uno quisiera.

-¿Por qué descuidó la parte física, tan importante hoy en el golf?

-En los últimos años lo preparaba mejor. Este año tuve muchas cosas que hacer, y arrastré cansancio del anterior, en el que jugué muchas semanas. Así que no preparé el físico como debía. Cuando vine del desierto [en Dubái] sí estuve bien para recuperar el tiempo perdido.

-¿Quién le ayuda en la parte técnica?

-Me lo trabajo yo, y consulto con mi hermano Juan. Técnicamente andamos bien, y trabajamos la parte física, psicológica...

-¿Cómo se prepara uno en la semana previa al Masters de Augusta?

-Antes de Angustias , me tomé un semana sabática en cuanto a torneos. Por la mañanas, dos horas de gimnasio y seguimos entrenando y practicando. El lunes [por hoy], martes y miércoles ya hacemos las rondas de prácticas en Augusta.

-¿Cómo pasa esta semana?

-Alquilamos una casa y vienen amigos, compañeros y familiares de Málaga porque les gusta este torneo y verme jugar. Hacemos una vida agradable.

-¿Pero le queda mucho tiempo para usted al margen del torneo?

-El Masters no deja tiempo para mucho más, pero por la noche te relajas y te fumas un puro y te tomas una copa tranquilamente.

-La copa cae igual aunque sea la semana del Masters.

-Esa siempre cae, antes y después; es una cosa que está ahí. Disfruto compitiendo con el golf profesional desde hace 24 años y me la voy a seguir tomando. ¡No es que sea alcohólico, a ver! Pero no puedes dejar esas pequeñas cosas. A todo el mundo le van una copita de vino, un whisky y un puro. Yo soy más importante que el Masters y cada día no perdono una copita. No voy a dejar de hacerlo por Augusta, aunque el golf también sea uno de mis placeres. Lo importante es estar a gusto con uno mismo.

-El año pasado Zach Johnson ganó con un resultado muy alto. ¿Los cambios en el campo en los últimos años le afectaron a usted más que a otros?

-Los cambios ya hechos afectan más a los jugadores medios como nosotros, que tenemos una pegada media. No nos favorecen los cambios, sino al que envía la bola más lejos. Dificultan a un determinado grupo de golfistas. Aunque Augusta hay que jugarlo bien, no solo depende de pegarle fuerte a la bola.

-Tiger Woods está intratable en los últimos meses, ¿quién le hará frente en el Masters?

-Yo (ríe). Es un jugador impresionante. Luego están los de siempre: Mickelson, Goosen, Els, Scott...