Los triatletas tendemos a trabajar más de la cuenta, lo que es un gran error. Necesitamos a nuestro lado a alguien que nos pare
25 feb 2008 . Actualizado a las 02:10 h.Llevamos tres semanas en Sudáfrica y las cosas están yendo bien. Hemos encontrado lo que veníamos a buscar, calor y tranquilidad, y los entrenamientos se están desarrollando sin contratiempos y de la manera correcta, esto es, sin pasarse pero sin quedarse corto. Este equilibrio es difícil de encontrar porque entre muchos triatletas (yo me incluyo) hay una cierta tendencia a entrenar demasiado, quizá por las ganas que tenemos de rendir al máximo. Gran error. Y para impedirlo tiene que haber alguien, generalmente el entrenador, que nos pare los pies, porque para lograr el rendimiento óptimo hay que entrenar lo necesario, ni más ni menos. Y tan perjudicial es un extremo como el otro. Quiero alcanzar mi mejor estado de forma dentro de seis meses, en los Juegos Olímpicos, y no el mes que viene, así no hay que pasarse? sobre todo en intensidad. Pero eso no quiere decir que no trabaje mucho en estas fechas. De hecho, quizá es el momento que pasamos más horas entrenando, ya que hay que realizar todo el trabajo de base, muchos kilómetros, gimnasio, ejercicios específicos de fortalecimiento, estabilizadores? Son imprescindibles para preparar el cuerpo para los entrenamientos más exigentes e intensos, que vendrán más adelante. Todo este trabajo es mucho más agradable de realizar en febrero en Sudáfrica, a 30° todos los días, que en Galicia, al menos para mí.
El tipo de entrenamiento que realizamos es muy diferente según el triatleta. Cada uno tiene sus métodos de trabajo: los hay que entrenan muchísimos kilómetros en las tres disciplinas, otros focalizan su entrenamiento en la que más carencias tienen, tenemos los que entrenan menos horas pero con mucha intensidad? Al estar aquí, en Sudáfrica, he podido ver también, al menos en parte, cómo entrenan algunos de los mejores del mundo, gente como los británicos Tim Don y Will Clark o la alemana Ricarda Lisk. Figuran entre los de más alto nivel y, sin embargo, trabajamos de forma bastante diferente.
En mi caso, la pasada semana tuve estos volúmenes totales de kilómetros en las tres disciplinas: 27 de natación, 400 de bici y 90 de carrera a pie. Total: 517. A esto hay que sumar un par de sesiones de gimnasio, y ejercicios de fortalecimiento y estiramientos todos los días.
Aunque hay bastantes variaciones de una jornada a otra, un día típico aquí empieza, después de desayunar, con entre dos horas y media y tres de bicicleta. Estiro, como algo y me voy a la piscina, donde nado entre 4.500 y 5.000 metros. Vuelta a casa, como, echo la siesta (una hora como mínimo) y hago carrera, una hora o un cuarto de hora más dependiendo de si solo hay que rodar, hacer series, técnica... Y al final del día, estabilizadores, estiramiento, a veces masaje? Ésta es, a grandes rasgos, la secuencia normal, aunque cada entrenamiento es diferente y tiene su objetivo. Y por supuesto, hay días que no hago tres sesiones o que incluso descanso. Quizá no es demasiado comparado con lo que hacen otros, pero ya hemos empezado a introducir algo más de intensidad en los entrenamientos y nos parece que es más que suficiente.