Rudy Fernández ya vuela solo

José M. Fernández

DEPORTES

21 ene 2008 . Actualizado a las 02:13 h.

El intenso duelo español por el trono de mejor jugador de la ACB se decanta hacia Rudy Fernández. Tras el inicio arrollador de Marc Gasol, todavía líder en valoración, y la confirmación del jovencísimo Ricky Rubio, Rudy Fernández mantiene una progresión inalcanzable. Las lesiones lastraron su inicio de temporada, pero su regreso ha sido triunfal. En las últimas cinco jornadas, el escolta al que ha trabajado con mimo en el Joventut durante el último lustro Aíto García Reneses ha promediado 36 puntos de valoración, unas cifras sorprendentes para un jugador exterior.

Ayer, por sexta vez en su carrera, se proclamó mvp de la jornada, algo que no ha conseguido ningún otro compatriota (Marc Gasol lleva cinco), con una valoración de 42 puntos (la mayor de su palmarés).

El inevitable destino de Rodolfo Fernández, Rudy , (Palma de Mallorca, 1985) es la NBA. Los numerosos ojeadores de la Liga profesional norteamericana han agotado todos los calificativos para definir al mejor jugador de la ACB.

Familia de baloncestistas

Rudy practicó el fútbol hasta los diez años, pero a partir de entonces, contagiado por la pasión baloncestística que se vive en su casa, se decantó por el baloncesto. Sus padres (Maite y Rodolfo) jugaron al baloncesto en el Joventut, su hermana Marta, cuatro años mayor que él, es una de las mejores jugadores del básket femenino y ya se ha estrenado en la WNBA (liga profesional femenina). Con esos genes, no es extraño que Rudy se enrolara en la cantera del Joventut cuando cumplió los 13 años. Desde entonces, una progresión tan explosiva como los muelles que parece tener en sus piernas.

Ayer, en la victoria del Joventut frente al Vive Menorca (87-71), Rudy Fernández firmó su mejor actuación desde que debutó en la ACB frente al Real Madrid en el ya lejano 7 de abril del 2002. Entonces, con apenas 17 años, solo disputó 1 minuto y 22 segundos; la temporada siguiente, apenas nueve segundos en la Liga española.

Medalla de bronce en el Europeo cadete del 2001 y de plata con España en el prestigioso torneo de Mannheim (2002), su gran momento llegó el último fin de semana del mes de febrero del 2004, durante la disputa de la fase final de la Copa. El Joventut, su equipo, quedó subcampeón, pero Rudy fue unánimemente designado como el mejor jugador de la fase final. Un consuelo y una sorpresa tras la derrota frente al Tau, pero el comienzo de una sólida carrera.

Con 22 años, en el aspecto colectivo ha conquistado el oro en el Mundial de Japón y la plata en el último Europeo, en el individual, no ha dejado de progresar al abrigo de un Aíto que nunca le regateó los elogios: «Cumple en los entrenamientos y en los partidos sobran las palabras». Con una potencia de salto descomunal (su jugada favorita es finalizar con alley hoop), Rudy es máximo anotador (19,2 puntos de media) y el mejor triplista de la la Liga.

Con Ricky Rubio ha formado una brillante sociedad que la próxima temporada podría repetir en Portland con su amigo Sergio Rodríguez, ya que Phoenix, que lo escogió en el puesto 24 del último draft de la NBA, traspasó sus derechos a los Trail Blazers.