El Madrid juega con el abismo ante el Lazio

dpa

DEPORTES

El equipo blanco necesita un empate para clasificarse. El Valencia persigue la UEFA.

11 dic 2007 . Actualizado a las 17:13 h.

La Liga de Campeones llega a su última fecha de la fase de grupos con dos gigantes, Liverpool y Real Madrid, con posibilidades de quedarse fuera de los octavos de final de la máxima competición del fútbol europeo.

El balance del Real Madrid en casa parece descartar su temprana eliminación, pero el equipo blanco necesita al menos un empate ante el Lazio en el estadio Santiago Bernabéu para avanzar. El Real Madrid perdió sólo una vez en sus últimos 24 partidos en casa en la Liga de Campeones, por lo que la tarea de los italianos parece titánica, ya que precisan ganar al menos por dos goles de diferencia para estar seguros de jugar los octavos.

«El Lazio que vi en la primera mitad (de la victoria por 2-0 contra el Catania) me dio algunos signos positivos. Si mejoramos algo, podemos hacer un milagro. Y yo creo en los milagros», dijo el entrenador del club italiano, Delio Rossi. Los madridistas necesitan sólo un punto, pero la victoria es el único resultado que les garantiza el primer puesto del Grupo C y, por tanto, un mejor cruce en octavos.

Por su parte, el Liverpool, cinco veces campeón de Europa, lo tiene algo más difícil. El conjunto inglés afronta toda una «final» ante el Olympique de Marsella en el Grupo A, donde necesita una victoria para seguir vivo. La clasificación apenas podría estar más ajustada. El Oporto tiene ocho puntos, Marsella y Liverpool suman siete cada uno y Besiktas, seis. Las combinaciones son, por lo tanto, muy variadas.

Un empate en Marsella, junto a una victoria o igualada del Oporto, clasificaría al Olympique gracias a su victoria en Anfield Road en octubre. Sin embargo, si el Besiktas gana a los portugueses, entonces un empate bastaría al Liverpool, en virtud de su mejor diferencia de goles en los enfrentamientos directos con el Oporto y el Marsella.

El entrenador de los ingleses, el español Rafael Benítez, espera que la experiencia de su equipo se imponga en una situación tan tensa. «Tenemos experiencia de jugar finales, así que haremos algo que ya hicimos antes», dijo el técnico del equipo campeón en el 2005 y finalista en el 2007. «Es un partido importante, pero los jugadores conocen partidos así». «Desde que estoy aquí, jugamos siete finales. Ganamos cuatro, así que tenemos suficiente experiencia y calidad en el equipo para ganar», añadió Benítez, cuya figura está siendo discutida por la dirección del club.

La situación es muy delicada también para el fútbol alemán. Con el Stuttgart ya eliminado, los aficionados germanos temen que Schalke 04 y Werder Bremen los dejen huérfanos en la máxima competición europea. Ambos clubes necesitan ganar mañana para seguir vivos. Sólo una vez antes -en la temporada 1992/1993, la primera en la que se disputó la Liga de Campeones con su actual formato-, Alemania se quedó sin un solo representante entre los últimos 16.

El Bremen viaja a Grecia para enfrentarse al Olympiakos, que al igual que el Real Madrid sólo necesita un punto para asegurarse el pase a octavos en el Grupo C.

En el A, el Schalke recibe a un Rosenborg noruego que tiene dos puntos más, pero hace cinco semanas que terminó su liga local. Mientras tanto, un Valencia ya eliminado necesita ganar en Londres ante el Chelsea, que será primero haga lo que haga, y esperar el resultado de Gelsenkirchen para saber si asciende al menos al tercer puesto, lo que le daría derecho a incorporarse a la disputa de la Copa de la UEFA.