«Me gustaría encontrar algún día un trabajo como el de criticar a todo el mundo sin saber nada», dijo.
30 oct 2007 . Actualizado a las 20:03 h.«Me gustaría encontrar algún día un trabajo tan privilegiado como el de criticar a todo el mundo sin saber nada». Ésta fue la contundente frase dirigida hoy a la prensa por parte de Bernd Schuster, el técnico del Real Madrid, que está recuperando el agrio carácter que le caracterizó en su etapa como jugador.
El Real Madrid está ganando y es líder de la Liga, pero sus buenos resultados contrastan con las enormes críticas que está recibiendo por el pobre juego que está ofreciendo el equipo, al que le está costando gobernar los partidos, sea cual sea el rival. «Las criticas no me molestan porque están de moda. Nos encanta criticar todo», reprochó Schuster en su diatriba contra la prensa, a la que considera su peor enemigo desde que llegó al Real Madrid.
El partido del domingo ante el Deportivo fue el mejor ejemplo de lo que está siendo la temporada del Real Madrid. Retuvo el liderato de la Liga española al vencer por 3-1, pero tuvo que hacer un esfuerzo descomunal en los últimos minutos para ganar a un equipo situado junto a los puestos de descenso.
Schuster lo ve de otra manera y toma ejemplo del tenista suizo Roger Federer, número uno mundial. «Yo estoy muy contento porque jugamos como un equipo grande. Jugamos con los rivales y cuando hace falta meter quinta marcha lo hacemos y ganamos los partidos. Veo a Federer y hace lo mismo. Juega con el contrario. Un 6-4, tie break y luego mete un 6-1. Nosotros hacemos lo mismo: vamos 0-1 o 1-1 y toma, de repente 4-2, 3-1, 0-5. No se puede pedir más».
Sin embargo, buena parte de la hinchada también parece contradecir la versión de Schuster, pues ante el Deportivo se escucharon los primeros silbidos de la temporada en el estadio Santiago Bernabéu, en reproche al juego del equipo.
El técnico alemán está recuperando en Madrid buena parte del carácter beligerante que le acompañó durante su etapa como futbolista, en la que huyó de los periodistas y se enfrentó con todos aquellos que criticaban su juego. Su salida tanto del Barcelona como del Real Madrid fue traumática.
La guerra contra la prensa comenzó ya en pretemporada, en la que recibió unas críticas por el mal juego y los malos resultados que le sentaron muy mal. Y continúa hasta hoy, por más que el equipo sea el líder de la Liga española, sea el equipo con más goles a favor y menos en contra, y tenga encarrilado su pase a los octavos de final de la Liga de Campeones.
Pero es que Schuster llegó al Real Madrid para suceder al italiano Fabio Capello, que conquistó la última Liga y fue despedido días después por el mal juego exhibido por su equipo, según explicaron los responsables del club. Ahora, Ramón Calderón, su presidente, está exigiendo una «excelencia» que el equipo de Schuster no ofrece por el momento. La hinchada ha hecho suya esa exigencia y Schuster se defiende con garras.