Sensación agridulce en una jornada de alfombras florales

M. Ares / M. V. LA VOZ/RIBEIRA.

CARBALLO

Centenares de personas trabajaron en las parroquias de Barbanza y Costa da Morte para dar lustre al Corpus Christi

07 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Ver ayer a una feligresa con los ojos llenos de lágrimas al paso de la procesión sobre un precioso manto floral en Lampón (Boiro) irremediablemente llevó a cuestionar si el gesto era de emoción, al ver el séquito con el Santísimo y el párroco bajo palio; o de pena, al comprobar cómo el trabajo de tantas horas quedaba reducido a pequeños montones de pétalos, sal y ramas. La respuesta fue emoción y pena, una sensación agridulce por lo efímero de las alfombras florales.

Ayer quedó constatado que cada vez son más las parroquias de las zonas de A Costa da Morte y Barbanza que incorporan el colorido manto a los ritos de Corpus Christi, una tradición que no se considera propia de la orilla oeste de la provincia de A Coruña, pero que, sin embargo, se está generalizando.

Madrugones

Centenares de personas pasaron buena parte de la madrugada de ayer en vela para hacer realidad los diseños que previamente habían trasladado a moldes rígidos, o simplemente confiaron a la capacidad artística la confección de las alfombras. En este sentido, los vecinos de la calle Comercio de Noia contaron con un asesor profesional, el pintor Pío Costa.

Cuando se hizo de día, los dibujos que se habían realizado sobre el firme de las calles fueron adquiriendo los colores de los pétalos de flores, del verde de las ramas y de la sal tintada.

En esta ocasión, las condiciones meteorológicas acompañaron, primero, porque no llovió; segundo, porque tampoco hizo un sol de justicia; y tercero, por la falta de viento, molesto elemento que acaba moviendo las flores cuando está todo montado.

Con todos estos alicientes, las calles adornadas se llenaron de vecinos antes y durante las procesiones. Incluso se dejaron ver autoridades locales, como el alcalde de Malpica, José Ramón Varela, que visualizó el manto que hicieron Amas de Casa.