El Festiletras de O Couto cierra con la mejor participación de su historia
CARBALLO
Las Cantareiras de Ardebullo arrasaron por segundo año, lo mismo que la gaiteira Susana Seivane
24 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Festa das Letras de O Couto (Ponteceso) o, lo que es lo mismo, el programa Festiletras, clausuró ayer sus nueve días de intensa actividad cultural con un abarrote insólito de visitantes ya desde la mañana, teniendo en cuenta el día de calor y el consiguiente éxodo hacia las playas de la Costa da Morte. Pero en el balance global no solo pesa el éxito de ayer, en el que tuvo mucho que ver la presencia de las Cantareiras de Ardebullo (ya el año pasado habían arrasado) o la gaiteira Susana Seivane. Pesa el conjunto de actividades, por cantidad y calidad («e con menos cartos, pero aproveitándoos ao máximo», remarca el coordinador Xosé María Varela, recordando la crisis), que han logrado una excelente receptividad. Y con todos esos datos en la mano, agotados ya los superlativos, Varela asegura con énfasis que la programación de este año ha sido la más exitosa de los 28 años de historia de la entidad organizadora, Monte Branco.
En O Couto, una pequeña aldea de 200 habitantes perteneciente a la parroquia de Cospindo, berce de Pondal, ha habido actuaciones musicales, presentaciones de libros, exposiciones, pases de vídeos, homenajes, debates, reconocimientos a la figura de Novoneyra, una exposición de una veintena de artesanos de toda Galicia (la Consellería de Economía e Industria colabora con 2.320 euros en este acto, a través de la Fundación Centro Galego da Artesanía e do Deseño), un programa en directo de Radio Voz Bergantiños en el que analizó el fenómeno del asociacionismo en Baio... Presencia de escritores como Xabier Docampo, «cunha implicación total». Han acudido a O Couto niños y mayores, ha habido talleres y animación. Esta vez, las carpas situadas frente a la Fundación Eduardo Pondal han tenido más protagonismo que la tradicional Casa dos Veciños, aunque todos ocuparon su lugar. A lo largo de su ya larga historia, todas las letras de la cultura gallega ha tenido un espacio reservado en O Couto, lo que lo sitúa en uno de los lugares de honor del país. Con todos, Xosé María Varela destaca que tanto trabajo les ha propiciado, sobre todo, «cada vez máis amigos». Otro récord.