La industria sigue siendo reacia a firmar los contratos homologados consensuados en el mes de julio
04 dic 2009 . Actualizado a las 02:11 h.Han pasado más de cuatro meses desde que la firma del acuerdo lácteo entre ganaderos, industria y distribución pusiese fin a las movilizaciones de los primeros en demanda de un precio justo para sus productos. Un período que no ha servido, sin embargo, para que se cumplieran los objetivos marcados, ni por tanto para que mejorase la difícil situación que atraviesan los ganaderos de la comarca.
Tanto es así, que desde el pasado 20 de julio, día en que se consensuó el acuerdo en Madrid, se calcula que las pérdidas de los productores de la Costa da Morte sobrepasan ya los 3,1 millones de euros.
La negativa de las industrias a firmar contratos homologados con los ganaderos y por tanto a subir los precios en origen, tal y como se acordó en su momento, están detrás de la grave situación de falta de rentabilidad por la que atraviesan la práctica totalidad de las granjas de la zona.
Los compromisos
En aquel pacto, en el que la Administración actuaba como garante, se recogían incrementos inminentes del precio de la leche en origen, así como la firma de contratos para toda la materia prima recogida a partir del 1 de agosto, que dotarían de mayor estabilidad al sector garantizando un nivel de ingresos dignos a los ganaderos, en principio, hasta finales de año.
Si bien se establecía el precio medio francés, más un diferencial por el transporte, como referencia para las cotizaciones nacionales, lo cierto es que estas acabaron siendo con el paso de los meses muy distintas.
Mientras desde algunas organizaciones profesionales agrarias se apuntaban cifras que rondaban los 31 céntimos de media por kilo hasta el 31 de diciembre, lo cierto es que las cotizaciones apenas acabaron sobrepasando, en la comarca durante este mismo período, los 26 céntimos.
El tema de los contratos resulta todavía más flagrante, pues, tal y como se pudo constatar en la última reunión de los miembros de la comisión de seguimiento del acuerdo lácteo, apenas el 7% de los ganaderos han tenido ocasión de poder formalizar por escrito sus acuerdos comerciales con la empresa láctea a la que le suministran la leche de sus vacas.
Si bien no existen cifras oficiales, los cálculos estiman que apenas una veintena de los productores de la Costa da Morte han podido firmar uno de estos documentos con sus respectivas empresas de referencia.
Tampoco las cadenas de distribución alimentaria han cumplido con su parte del trato, que consistía, básicamente, en utilizar todos los mecanismos a su alcance para garantizar la calidad y la trazabilidad de la leche y de los derivados lácteos, primando con ello aquellas producciones que estuviesen reguladas a través de los referidos contratos homologados.
Siguen las importaciones
El objetivo de evitar que siguiese entrando de forma masiva leche foránea, en algunos casos ya envasada, a bajo coste tampoco se acabó cumpliendo.
La mejor prueba de esta situación es que resulta muy sencillo encontrar cartones en superficies comerciales de la comarca a precios que, en muchos casos, ni siquiera alcanzan los 50 céntimos por litro.