El temporal de ayer no disuadió a la conselleira de Política Territorial, María Xosé Caride, de su intención de visitar la Costa da Morte para dar el pistoletazo de salida a dos de los proyectos que su departamento promueve en la comarca.
Su primera parada tuvo lugar en la parroquia laxense de Matío -a medio camino entre Laxe y A Ponte do Porto- para inaugurar, precisamente, las obras de mejora del vial, la carretera AC-433, entre la villa laxense y Carantoña. Allí, Caride destacó la importancia del proyecto para la comunicación de ambas poblaciones con el resto de la Costa da Morte y apuntó, además, que a la hora de planificar el trazado se ha tenido en cuenta a «importancia do entorno a nivel paisaxístico».
La conselleira apuntó, asimismo, que una vez que concluyan las obras (que durarán 18 meses y tendrán un coste total de 4,7 millones de euros), los 12 kilómetros del nuevo trazado supondrán también una importante mejora en la seguridad vial al incluir variantes para evitar algún núcleo de población. «Accións como esta serven para poñer en valor o fermoso patrimonio da Costa da Morte e axudar a que deixe o furgón de cola», explicó antes de reiterar la importancia que tendrá también para toda la comarca la construcción de la autovía entre Carballo y Berdoias.
El alcalde de Laxe, Antón Carracedo Sacedón, agradeció el compromiso de Caride con la zona y hizo hincapié también en que la mejora de la AC-433 repercutirá de forma positiva en el progreso de su municipio, de Vimianzo y de toda la zona.
Tras los discursos, la conselleira, el regidor laxense y sus homólogos de Vimianzo, Camariñas y Dumbría, así como el presidente de Portos de Galicia colocaron la primera piedra del vial antes de reemprender la marcha con destino a su segunda y última parada del día en la comarca.
El primer puerto deportivo
Después del acto celebrado en Laxe la conselleira se trasladó a Muxía para poner, también allí, la primera piedra de una inversión dependiente de su departamento. Pero antes del acto simbólico de inauguración de las obras del puerto deportivo de Muxía, la responsable de Política Territorial se dirigió al Ayuntamiento para explicar los detalles de la actuación.
El alcalde, Félix Porto, le agradeció las inversiones realizadas, especialmente los más de 600.000 euros aportados por su departamento para la contratación del proyecto del parador, aportación que permitió acortar los trámites.
«A Costa da Morte, coas infraestructuras que precisa, será quen de botar a andar», dijo Caride ante un salón de sesiones lleno. La conselleira explicó que en el Plan de Porto se notaba un vacío de instalaciones deportivas entre el golfo Ártabro y las Rías Baixas, una falta que con la inversión de en Muxía empezaría a subsanarse. «Queremos facer unha aposta polo turismo de calidade», dijo, citando también la importancia de la materialización del proyecto del parador.
Tras la exposición, la comitiva se desplazó al contradique para poner la primera piedra de unas instalaciones que costarán 2,6 millones de euros y que contarán con 233 plazas de atraque para buques con esloras comprendidas entre los 6 y los 22 metros.
Los pantalanes serán de 12 metros de longitud y 3 de anchura, con tomas de agua y electricidad. Además, se construirán distintas rampas de acceso. Asimismo, se harán puntuales dragados de la zona portuaria. La lámina de agua del puerto deportivo ocupará cerca de 30.000 metros cuadrados y las instalaciones contarán, en tierra, con 5.000 más. El plazo de ejecución de la obra es de 16 meses.