El pleno de Carballo aprobó el lunes, con los votos a favor de BNG y PSOE, la abstención de Terra Galega y la negativa del PP, la resolución del contrato con el adjudicatario del circuito de motor de Bértoa. La titularidad plena ya vuelve a manos municipales, pero la polémica que se vivió en la sesión parece que, lejos de cesar, aumenta.
Los populares emitieron ayer una nota en la que insisten en argumentos ya expresados en el pleno y abundan en otros. Para el grupo que lidera Alberto Sueiro, el comportamiento del ejecutivo «é escandaloso», además de que está «cheo de incógnitas e irregularidades que non foron explicadas polo alcalde». El PP asegura que no se ha explicado el motivo o informe legal para apoyar ese acuerdo, ya que el del secretario era contrario. Añade que el acuerdo «vulnera a lei e permite que un debedor da Administración local se libre de pagar as súas obrigas».
El alcalde manifestó que uno de los motivos era que el ya ex adjudicatario, el coruñés Carlos Zapata, quizás no tuviera capacidad de pago. «¿Quere dicir agora que o Concello vai perdoar o pago das obrigas a todos os carballeses que non teñan recursos suficientes para pagar un imposto, multa ou licenza?». Sueiro señala que la recuperación pudo hacerse mediante la vía del desahucio o la rescisión del contrato, sin que el Concello perdiese sus derechos, y se pregunta «quen vai poñer os cartos para arranxar o circuito agora», a lo que responde: «Os carballeses, pola irresponsabilidade do alcalde».
El PP se pregunta qué teme Ferrero de una eventual decisión judicial «para permitir que o Concello perda case 300.000 euros [anualidades pendientes, no necesariamente monetarizables]. Y critica la actitud del regidor de «sembrar dúbidas» al recordar que el convenio se firmó cuando Manuel Varela era alcalde, lo que califica de «vergoñenta estratexia de sementar a desconfianza, é inadmisible», recordándole que debía de haber denunciado de haber visto algo irregular.
El alcalde, Evencio Ferrero, dijo que la decisión adoptada, tras llegar a un acuerdo extrajudicial con Zapata (que desistió en las demandas interpuestas contra el Ayuntamiento), era la «única solución que había para intentar desatascar ese asunto. Asegura que el ejecutivo le ha dado «solución a un problema que había, e para Carballo é a mellor solución posible».
Asegura que el Concello ha cedido en algunos de sus planteamientos, lo mismo que la otra parte, «que retirou os recursos e deixou de reclamar unha cantidade para chegar a un acordo. Ademais, con independencia do que decidise a xustiza, non estaba claro que o Concello poidese facer efectivo o que debía». El contrato estaba en vigor hasta el 2016, aunque Zapata no pagaba las anualidades desde el principio, en el 2002, no organizaba carreras y no había invertido nada.
Para el teniente del alcalde, José Antonio Viña, «non hai duda» de que la decisión adoptada es la correcta. Y por muchos motivos. Entre otros, porque ni siquiera es posible calificar el contrato firmado, o porque el terreno en el que se mueve el proceso es «xuridicamente esvaradizo, sen que estea claro que o Concello se poidese facer cargo do circuíto inmediatamente, e deste xeito, si. Saímos dun procedemento xudicial moi dubidoso». Sobre las renuncias a determinadas reclamaciones, Viña señala que, «os pactos extraxudiciais baséanse precisamente niso, en facer algunhas renuncias ambas partes».
Desbrocess
Al margen de la polémica, que podría ir a más (el PP afirma haber consultado a varios expertos jurídicos, que la recuperación era posible sin llegar a acuerdos o que se podría incautar de la fianza, de 8.000 euros), el Concello ya es el gestor pleno del terreno y ayer hizo valer esa potestad, ordenando las primeras tareas de desbroce y mejora general.