Los mariscadores no se explican el descenso en la cotización de la especie dado que la demanda se mantiene
01 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Sorpresa. Estupor. Incredulidad. Son algunos calificativos con los que los productores de varias cofradías arousanas califican la cotización de la almeja fina en la última semana. Y no es para menos. El precio cayó a mínimos históricos, según señalaron fuentes de los pósitos de Rianxo, A Pobra y Cabo de Cruz. «Nunca vira algo semellante», comentaba una mariscadora. En las lonjas de las tres localidades, el importe mínimo estaba en los 12 euros el kilo y la cotización media en los 15, una cifra calificada de ridícula pues, en algunos casos, el berberecho superaba dicha cantidad.
El patrón mayor de Rianxo, Baltasar Rodríguez Alcalde, estaba muy contrariado por la situación que se estaba dando en los últimos días: «Non acordo un prezo tan baixo nos últimos anos». Señaló que el jueves la más barata se paró en los 12 euros el kilo, pero la más cara no superó los 15, a pesar de que «ten unha excelente calidade».
Mediación
La almeja fina es el bivalvo más preciado y apetecible de las tres cofradías barbanzanas por el alto precio a que cotizaba. Pero la crisis provocó una importante caída que se acentuó en los últimos días. Los mariscadores exigen a las autoridades medidas para revertir la situación.
Rodríguez comentó que esta especie llegó en los primeros días de agosto a los 40 euros, y la semana pasada no superó en ningún momento los 20.
Los productores están que trinan. Una mariscadora rianxeira explicaba que le salía más barato dar de comer a su familia un arroz con un kilo de almeja fina que jureles al horno.
Pero lo que más molesta a este colectivo es que «a ameixa non queda na lonxa, pois os compradores lévana igual, iso si, moito máis barata, o que quere dicir que ten saída».
La situación en Cabo de Cruz es incluso peor, según Carmelo Vidal. «A nosa fina é moi boa, pero caeu de forma incrible. A primeiros de mes a máis cara chegou a 80 euros e a semana pasada foi entre os 14 e os 37 euros o quilo».
Esta diferencia la están pagando, precisamente, los productores, que «están perdendo moitos cartos», dice Vidal.