Ribeira y Boiro son los municipios con más obras paradas por la crisis

BARBANZA

En la comarca hay al menos una treintena de inmuebles que están a medio hacer desde hace meses

03 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La caída de las ventas y el hecho de que los bancos hayan cerrado el grifo a las constructoras ha colocado en muy mala situación a los empresarios, muchos de los cuales no han tenido más remedio que dejar a medio hacer edificios cuyas obras se encontraban bastante avanzadas. La imagen de esqueletos de hormigón circundados por una maleza que amenaza con invadirlos o de inmuebles revestidos únicamente con ladrillo se extiende prácticamente por toda la comarca y, desafortunadamente, se ha convertido en una imagen cotidiana. Lógicamente, en aquellas localidades en las que más auge tuvo el bum de la construcción es donde proliferan más las edificaciones inacabadas, como es el caso de Ribeira y Boiro.

En el término boirense tienen documentadas las construcciones que están paradas a consecuencia de la recesión económica y suman una decena. El edil de Urbanismo, Xoán León, explica que un funcionario se encarga de inspeccionarlas y de remitir un informe a los promotores para que adecúen la zona con el fin de paliar el feísmo y para que retiren elementos que puedan resultar peligrosos.

Tapar oquedades

Medidas como las adoptadas en Boiro no son excepcionales. Representantes de otras Administraciones locales reconocen que se insta a las empresas a dejar el lugar recogido y, si es necesario, a tapar las oquedades para evitar que los inmuebles se conviertan en vertederos incontrolados y constituyan un foco de infección.

En el casco urbano de Porto do Son, por ejemplo, fueron los vecinos de una calle en la que hay un bloque sin acabar los que solicitaron que se instalara una valla de protección.

En el caso de Ribeira todavía no se ha hecho un estudio de campo, pero hay constancia de, al menos, ocho proyectos empezados y sin acabar. En varias de estas construcciones no se ha hecho ninguna actuación desde hace casi un año.

Según los datos aportados por los gobiernos locales, en el conjunto de la comarca hay una treintena de edificaciones colectivas a medio hacer, repartidas por distintas parroquias de los términos de Porto do Son, Outes y Carnota, cuatro en cada uno, Ribeira y Boiro.

Según estos datos, en estos cinco ayuntamientos hay, al menos, medio millar de viviendas a medio construir. Solo las de tres edificios de Boiro, uno del casco urbano y dos de Cabo de Cruz, suman 240. A estas habría que añadir las de los restantes siete. En Porto do Son se calcula que hay unas 70, mientras que la cifra en Ribeira puede rondar las 150. Entre Carnota y Outes sumarían otras 50.

En los restantes seis municipios del área barbanzana no existe constancia, por parte de las autoridades locales, de que haya obras cuya ejecución se haya paralizado a raíz de la crisis económica. En dos de ellos, como es el caso de Mazaricos y Lousame, el dato no sorprende, puesto que se trata de localidades con un volumen de edificación mínimo.