El hecho de que esté en suspenso la segunda fase del saneamiento del río Coroño convierte en inútil la primera
22 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Aunque los anteriores responsables de Medio Ambiente en el Gobierno autonómico hicieron un gran esfuerzo inversor en municipios como Boiro, Rianxo y A Pobra para mejorar la situación de las redes de saneamiento, lo cierto es que la legislatura del bipartito ha concluido sin la licitación de dos proyectos clave para los términos boirense y ribeirense.
En el primer caso hay un par de actuaciones que las autoridades locales consideran imprescindibles. Se trata de la segunda fase del saneamiento del río Coroño, que completaría y daría sentido a la inversión efectuada por el departamento del ex conselleiro Manuel Vázquez en la primera fase, y de la mejora del abastecimiento de agua para Boiro y Cabo de Cruz.
Por lo que respecta a Ribeira, dejando al margen el intercambio de acusaciones de culpabilidad sobre el proyecto de la macrodepuradora de Aguiño, Medio Ambiente dejó sin adjudicar la estación de tratamiento de Corrubedo. En este caso, a parte de las alegaciones puntuales, no hubo problemas con la ubicación ni conflictividad vecinal que impidieran el inicio de unas obras que ahora están en manos del nuevo Gobierno.
Otra depuradora que por ahora se queda en palabras es la segunda prevista para Boiro y que, en principio, iba a emplazarse en Cabo de Cruz. El Concello dice que tiene terrenos y reconoce que nunca hubo consignación para esta mejora.
Ribeiriña
Aunque los de Ribeira y Boiro son, posiblemente, los dos planes más importantes, también en A Pobra se ha quedado en el aire la segunda fase del saneamiento de A Ribeiriña. El proyecto está listo, con una inversión valorada en 500.000 euros, pero sin licitar, por lo que se desconoce cuándo podrán comenzar estos trabajos.
Sin llegar a la importancia de las intervenciones antes mencionadas, sí puede aludirse, por la peculiaridad del caso, a la obra de saneamiento y abastecimiento de agua en la calle Poeta Añón de Outes, con un presupuesto de 230.000 euros.
El alcalde, Carlos López Crespo, explica que todo estaba listo desde el 2008 para que la intervención pudiera acometerse pero, inexplicablemente, no se adjudicó. López Crespo señala: «Despois dos comicios do 1 de marzo chamaron de Medio Ambiente dándonos indicacións para que completáramos o expediente porque dicían que faltaban algúns detalles».
En el caso de Porto do Son, sí empezó la construcción de una de las depuradoras previstas, pero el gobierno no obtuvo compromisos para acometer la parte que falta para completar el saneamiento.