Los empresarios se muestran pesimistas con respecto a la evolución de la crisis en esta actividad
09 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Corren malos tiempos para el sector de la construcción en Barbanza y las perspectivas para este ejercicio son bastante desalentadoras. Según los empresarios consultados, el volumen de negocio puede caer este año en torno al 30% con respecto al obtenido en el 2007.
«Es la realidad que toca vivir. La demanda ha caído en picado y no se perciben síntomas de reactivación por ningún lado», señaló Juan Sampedro, promotor inmobiliario de Boiro. En similares términos se expresó el presidente del Centro Empresarial da Construcción do Barbanza (CECB), Andrés Teira. «Estase a notar un baixón importante no número de edificacións que se levan a cabo na zona desde hai uns meses, e creo que a tendencia no futuro a curto e medio prazo é de que se acentúe este reaxuste que se dá no ámbito do ladrillo».
Sin embargo, el máximo responsable de la patronal de la construcción local se niega hablar de crisis en el sector. «Si se analizan as licenzas concedidas ata o ano 2003, pódese observar que estas oscilaban entre as 2.500 e 2.800 por exercicio. Nembargantes, no 2005 esta cifra elevouse a 5.060, para dispararse a 6.915 doce meses despois. Neste último exercicio visáronse un total de 5.350 proxectos no Barbanza. Polo tanto, para falar de crise o volume de licitacións debería ser inferior ás rexistradas hai cinco anos, porque ese é o nivel de edificación sostible e real que soporta a comarca», razonó Teira.
A la expectativa
Pese a los nubarrones que se atisban en el horizonte, aún existen empresarios que esperan que las ventas y, por tanto las facturaciones, aumenten este año con la llegada del verano. «El mercado de la vivienda en Barbanza está claramente orientado al comprador foráneo, por lo que hasta septiembre no se puede hacer un balance definitivo de la situación», apuntó el gerente de un grupo inmobiliario comarcal.
Donde sí existe un acuerdo unánime entre los profesionales es en que el precio de la vivienda nueva apenas sufrirá variaciones en el medio plazo. «Recientemente salió publicado en los medios de comunicación un informe en el que se pronosticaba una caída en el valor de los pisos en Galicia en torno al 20% en los próximos dos años; pero eso no sucederá aquí», señaló un promotor de A Pobra.
Modelos diferentes
El motivo esgrimido por el empresario es que el mercado no es homogéneo en toda la comunidad autónoma. «No tiene nada que ver el modelo de edificación de A Coruña, Vigo y Santiago con el de Barbanza o Sanxenxo», apuntó el profesional.
Otra de las razones que se aducen para justificar que el precio de la vivienda permanezca estancado es el elevado coste del suelo en el litoral barbanzano. «Tradicionalmente, entre el 15 y el 20% del importe final de un inmueble se correspondía con el valor del solar. En la actualidad alcanza el 35%. Así es imposible que baje el valor de los pisos», sentenció Ramón Boó, tasador de Ribeira.
La única vivienda que sí podría ver reducido su valor de mercado sería aquella que haya sido adquirida por un particular con fines especulativos y que, dadas las circunstancias en las que se mueve el mercado inmobiliario local, su propietario se viera obligado a rebajar sus pretensiones económicas iniciales si desea vender el inmueble.