El Puerto perdió 150.000 toneladas de contenedores en favor de Marín

AROUSA

La entidad marinense frenó su caída cuando la terminal de Ferrazo comenzó a restringir sus movimientos

24 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

A lo largo de un año, entre junio del 2008 y junio del 2009, el Puerto de Vilagarcía funcionó como punto de partida de un prolífico tráfico de agua, leche y material de construcción cuyo destino se encontraba en las islas Canarias. Esta línea, junto a la de Casablanca, permitió a los muelles arousanos convertirse en tiempo récord en la tercera plaza de la fachada atlántico-cantábrica de la Península por lo que respecta al movimiento de contenedores. Algo que no estaba nada mal, teniendo en cuenta que el mismo arco incluye a diez puertos de interés general y verdaderos titanes como Vigo y Bilbao. En los seis meses siguientes, todo se fue al traste gracias a la indolencia demostrada por la naviera Contenemar y su filial Tercovi, concesionarias de la terminal de Ferrazo.

El presidente de la institución vilagarciana, Javier Puertas, calcula que los despropósitos de la familia Seguí, propietaria del grupo naviero, le han costado a la central arousana un volumen de mercancías equivalente a la mitad del movimiento de contenedores que Marín registró el año pasado. Es decir, no menos de 150.000 toneladas. Todo ello, sin incluir el tráfico añadido que una terminal funcionando a pleno ritmo habría inducido, atrayendo a nuevos clientes y ofreciendo un canal ágil hacia Canarias y Marruecos a precios muy competitivos en plena crisis generalizada.

El análisis del balance anual de mercancías de ambas autoridades portuarias parece confirmar la afirmación de Puertas, quien no por ello deja de felicitar a los responsables de la plaza pontevedresa. Hasta junio, Vilagarcía había sumado 13.061 TEUs y 102.593 toneladas en contenedor, frente a los 11.179 TEUs y las 103.995 toneladas de Marín, que de hecho experimentaba una caída del 42,2% y el 39% con respecto al mismo período del 2008.

Es entonces, en verano, cuando la burbuja que había ido engordando bajo las prácticas de Contenemar -que según sus competidores ha venido realizando un auténtico ejercicio de dumping, arrastrando al sector a un descalabro suicida del precio de portes y fletes- estalla, cortando de raíz la trayectoria ascendente de la terminal vilagarciana. Su filial arousana no duda en concentrar sus dos líneas en una sola para, finalmente, prescindir de la de Canarias. Clientes potentes y ya consolidados, como Leche Río, que abastecía su mercado en las Islas a través de la central de Ferrazo, buscan una solución en Marín, que en ese momento comienza a remontar el descenso imparable en el que parecía instalado.

Los datos de los últimos seis meses del ejercicio son elocuentes. Mientras el Puerto pontevedrés factura 19.411 TEUs y 174.848 toneladas más, para acabar creciendo en torno a un 10%, el arousano apenas gestiona 2.981 TEUs y 20.598 toneladas, con unos registros finales absolutamente marginales.