Los responsables de alguno de los locales ya fueron relacionados otras veces con el narcotráfico
25 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Jóvenes de Cambados y vecinos de otros puntos de la comarca que en la noche del viernes disfrutaban de la movida en la capital del Albariño no se podían creer lo que ocurría cuando, de madrugada, se presentó una patrulla de agentes de la Guardia Civil en la plaza de Castriño e irrumpió de forma sorprendente en algunos pubs de la zona en los que se concentra la movida del fin de semana.
La operación se repitió al menos en dos de los pubs con más afluencia de gente. En uno de ellos se presentaron unos diez agentes en torno a la una de la madrugada. El que estaba al mando ordenó entonces apagar la música y empezó un cacheo que dejó estupefactos a los clientes, que no fueron capaces de reaccionar por lo inusitada de la situación.
Testigos del suceso aseguran que entre los guardias que se presentaron había agentes que trabajan en el cuartel de la Guardia Civil de Cambados, y que en el grupo había también alguna mujer. «Fueron ellas las que registraron a las chicas», puntualizan los testigos. Después de cachear de forma aleatoria a algunos de los clientes, los guardias entraron en la barra y registraron también las dependencias del local. Luego se fueron, no se sabe si para continuar los registros, porque antes de ese dispositivo ya habían repetido la operación en otro conocido local de copas.
Controles
Aunque no hay información oficial del dispositivo, los testigos del suceso coinciden en asegurar que lo más probable es que los agentes buscaran droga. Es más, se cree que la operación no fue del todo infructuosa porque alguna sustancia ilegal sí que encontraron en alguno de los registros, aunque este punto no se pudo confirmar. Por supuesto, los controles son habituales dentro de las campañas que las fuerzas del orden realizan para perseguir la venta de droga en locales públicos, pero lo que sí sorprendió a los clientes de los pubs cambadeses fue la espectacularidad de esta operación, tanto por el número de agentes implicados como por el hecho de que registrasen también a los clientes de los establecimientos registrados.
Al menos uno de los locales registrados ya fue relacionado en otras ocasiones con el tráfico de drogas a pequeña y media escala, puesto que su propietario fue detenido en una ocasión acusado de un delito contra la salud pública.
Además de los registros en los pubs cambadeses, en la comarca sorprendió también el importante número de controles policiales en las calles de la comarca, ya que en la rotonda de Barrantes había varias patrullas controlando el tráfico. Las dos operaciones no tienen por qué estar relacionadas, pero a los testigos les sorprendió la cantidad de controles que coincidieron en la misma noche y en un pequeño radio de acción.