Dos son los principales problemas que desde el punto de vista nutricional afectan a los ancianos de A Mariña: la obesidad, con tasas que son preocupantes, y lo que es más importante desde el punto de vista médico, un déficit de vitamina D que alcanza el rango de severo en el 90% de la población.
Son las principales conclusiones que se extraen de un estudio nutricional y de la salud de los ancianos de Ribadeo avalado por el Colegio Oficial de Médicos de Lugo. El trabajo es relevante, porque por primera vez se realiza sobre personas no institucionalizadas, es decir, que no viven en asilos, residencias y similares, sino en sus propios hogares. Además permite extraer parámetros que se pueden extender al grueso de la población mariñana, porque los hábitos y condiciones de vida son similares.
Así lo explicó ayer José Ignacio Vidal Pardo, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Lugo, en la presentación del estudio en el consistorio ribadense. Tras calificar de «importante» el dato sobre el déficit de vitamina D, añadió: «Se pueden extraer una consecuencia y una estrategia, y es que probablemente si queremos mantener la masa ósea, evitar la descalificación de estos ancianos y si queremos que tengan una buena actividad muscular habrá que suplementarles vitamina D».
El estudio, elaborado por el Colegio de Médicos de Lugo en colaboración con el Hospital da Costa, el Centro de Saúde de Ribadeo y el Concello, será presentado en un congreso y publicado en una revista especializada, a partir del cual se podrían comenzar a definir estrategias de actuación para compensar el déficit vitamínico. Un dato resulta esclarecedor, de las 42 personas que participaron en el estudio solo 2 tomaban suplementos de vitamina D por prescripción médica. Muchos sí estaban tomando complementos de calcio, pero el problema radica en que el cuerpo no los absorbe correctamente en ausencia de vitamina D. En juego está sufrir osteoporosis, que empeore la contracción muscular y, con ello, la calidad de vida.