Los viveirenses y visitantes que pasan este puente en la localidad están listos ya para vivir desde hoy la Semana Santa en todo su esplendor. Las calles están llenas y en el ambiente se puede respirar todo el fervor religioso, que tendrá su punto álgido con las procesiones de esta tarde. La primera será la de la Última Cena, que saldrá a las 20 horas de la iglesia de San Francisco. Participan los pasos de la La Cena, La Oración del Huerto, La Flagelación, el Ecce-Homo y la Virgen de los Dolores. A las 21.30 será el Sermón de las Negaciones de San Pedro en Santa María.
La procesión del Prendimiento saldrá de San Francisco a las 22.30 horas, con los pasos del Prendimiento, San Pedro, El Sagrado Corazón de Jesús y La Virgen de los Dolores. A medianoche se celebra la vigilia extraordinaria en la iglesia conventual de las Concepcionistas franciscanas. Además, desde las 16.30 y hasta las 18 horas habrá misas cada media hora en distintas parroquias.
Mañana tendrán lugar las procesiones del Encuentro, el Descendimiento, el Santo Entierro, la Pasión y la Soledad.
Los lectores disponen de información más detallada sobre la Semana Santa en la comarca en unas páginas especiales publicadas hoy en La Voz.
Una de las novedades que hay este año es la apertura de un Centro de Atención al Llevador, una iniciativa pionera en Galicia y que está inspirada en las experiencias ya consolidadas en Andalucía. Según informó la concejala de Asuntos Sociais, Isabel Rodríguez, un equipo de ocho fisioterapeutas, nueve estudiantes, dos podólogos, una nutricionista y un médico, asesorarán y atenderán a los llevadores que participan en la Semana Santa de Viveiro, entre 600 y 700.
Ayer por la tarde se ultimaron los detalles en el centro, situado en la Casa da Xuventude, y hoy abrirá sus puertas entre las 18 y las 22.30 horas. Este espacio estará habilitado hasta el sábado y el objetivo es «concienciar a los llevadores de las medidas que deben tomar para no sufrir lesiones», señaló la edil.
Ocupación hotelera
El seguimiento de la Semana Santa de Viveiro se nota también en la afluencia de visitantes, que durante este puente han hecho que la ocupación hotelera en la localidad roce el completo. Queda saber si el sol permitirá que una parte de los turistas decidan prolongar su estancia durante el fin de semana.