La zona azul sigue sin vigilancia ante la indiferencia del Concello

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

El edil de Tráfico rechaza explicar la crisis que vive el aparcamiento

09 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La empresa que dirige de manera interina la zona azul viguesa (XER en la terminología oficial) anuló ayer un día más la vigilancia del tope máximo de dos horas para el estacionamiento de vehículos. Dornier mantiene una actitud de distanciamiento con el servicio tras la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que anuló la concesión otorgada por el Concello hace cuatro años. Esta situación se ha manifestado recientemente en la falta de personal para cubrir las vacaciones, lo que impide un control adecuado, y también en su negativa a reunirse con el comité de empresa para resolver problemas con el vestuario.

Este periódico desveló ayer que los trabajadores recibieron el pasado día 1 instrucciones para no controlar el tope de dos horas, que es la clave para que la XER tenga eficacia y haya huecos libres. De momento esta medida no la conoce la mayoría de los usuarios, pero en apariencia su difusión pública tampoco ha movilizado al Concello, responsable del servicio y por tanto de sus resultados.

El concejal de Tráfico, el socialista Carlos Font, fue interpelado ayer por varios periodistas que querían conocer su opinión sobre la situación generada. Sin embargo, el edil socialista evitó responder mientras una periodista de Alcaldía lo excusaba con la frase de «hoy no hay tiempo para hablar de eso».

En cualquier caso, la lluvia que ayer cayó en Vigo acudió en ayuda de la empresa ya que habitualmente en estas circunstancias los trabajadores no pueden controlar el tope de dos horas. Sin embargo, entre la plantilla sorprendió que ningún responsable de Dornier aludiera a la polémica generada.

Lo cierto es que el Concello ha provocado de manera indirecta este bloqueo al no utilizar el mecanismo automático para el control de las dos horas. Oficialmente para no incumplir la ley de protección de datos, aunque otras localidades, entre ellos la vecina Ponteareas o la urbe de Bilbao, lo utilizan sin problema alguno.

En este caso la empresa decidió no controlar las dos horas para no tener que sustituir a la mitad de la plantilla de controladores que disfruta de sus vacaciones en el mes de julio.