La multinacional ha pedido garantías de abastecimiento en Salvaterra a Gas Natural-Unión Fenosa
17 ene 2011 . Actualizado a las 12:08 h.La alfombra roja está puesta. Solo falta que se animen a pasar. Tres extensos informes de tres municipios del área de Vigo llevan varios meses sobre la mesa de operaciones del consorcio japonés liderado por Mitsubishi. Salvaterra, Tomiño y Nigrán son tres opciones reales, analizadas sobre el terreno y valoradas por la multinacional nipona para instalar la mayor planta de baterías para coches eléctricos.
Las tres entran en la quiniela, aunque el blindaje legal que este pasado jueves consiguió la Plataforma Logística de Salvaterra (Plisan), sitúa a estos terrenos en posición preferente y la razón principal es que se trata del suelo elegido desde un primer momento por el consorcio inversor.
El proyecto se encontraba en una fase de desarrollo avanzado cuando el pasado mes de junio el Tribunal Supremo declaró ilegal casi un millón del total de los metros de los 4 millones de suelo industrial que abarca la infraestructura. Además de una superficie de 200.000 metros cuadrados para el centro de producción de baterías, la instalación japonesa contempla la construcción de dos plantas depuradores y un subestación eléctrica.
Acuerdo con Fenosa
Mitsubishi es exigente en sus demandas para asegurar que la producción en Salvaterra no sufriría sobresaltos. Tanto es así, que la multinacional ha pedido por escrito a la compañía Gas Natural-Unión Fenosa la garantía del necesario abastecimiento eléctrico para la macroplanta de baterías.
El fabricante exige impecables condiciones logísticas: buenas comunicaciones por carretera ?la conexiones con la autopista y la autovía ya está en obras?, y por ferrocarril, de tal forma que permitan llegar su producción con el mínimo coste posible al cliente final, las plantas europeas de PSA Peugeot Citroën, y de otros constructores.
La factoría europea que ahora está a punto de aprobar la corporación japonesa produciría baterías para los nuevos vehículos que Mitsubishi tiene previsto desarrollar en colaboración con la multinacional PSA Peugeot Citroën, además de abastecer de forma directa a la factoría viguesa, inmersa en el proceso de desarrollo industrial de nuevos vehículos de motorización híbrida e híbrida diésel, que combinen el sistema de propulsión convencional de combustión con la batería eléctrica.
El centro de producción de Mitsubishi en Galicia sería el cuarto impulsado por la multinacional para la fabricación de baterías de litio, a través de la filial Lithium Energy. Las otras tres se encuentran en Japón.
Baile de plazos
Los japoneses tenían prisa por ejecutar su inversión antes de diciembre del 2010. Ahora los plazos han cambiado y los más optimistas apuntan a que la decisión se producirá en el primer trimestre del 2011.
La marcha de las negociaciones entre el consorcio Mitsubishi y GS Yuasa con los constructores de vehículos europeos a los que pretenden proveer de baterías de litio son ahora el mayor condicionante para determinar los plazo, según explican fuentes del sector. De momento, lo que sí tiene garantizada es la producción de 10.000 baterías al año para el coche eléctrico que hará Citroën en Vigo.