El Concello estudia instalar sonómetros en el Casco Vello para cifrar los decibelios

La Voz

VIGO CIUDAD

29 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Las propuestas de los inventores Santiago y Enrique va más allá de Silentium. Aunque en realidad están especializados en proyectos de iluminación su carrera va encaminada ahora mismo en el sonido. De hecho, el origen de Silentium procede de un sonómetro publicitario que todavía están esperando sacar al mercado. En concreto las negociaciones se centran en el Concello de Vigo, con el que se está estudiando la posibilidad de colocar estos paneles informadores de los decibelios por el Casco Vello. La posibilidad no es nueva, aunque ahora irían amparados con paneles publicitarios que supondrían la explotación de las señales y garantizarían su rentabilidad. El aparato está ya diseñado aunque no se ha llevado a fábrica a la espera de que se cierre el acuerdo sobre el pedido. Además, también se baraja adaptar el mecanismo interior del silentium para poder adaptarlo a otros modelos de menor tamaño que permitan su expansión a otros puntos. Ahora los principales clientes se centran en lugares de culto, centros de salud o tanatorios aunque podría extenderse a otros puntos comerciales donde el ruido supone un inconveniente. Su éxito en el escenario local está ya más que probado, como se puede comprobar al realizar una visita a la catedral de Tui, el santuario de A Franqueira, en A Cañiza, el hospital de Fátima o el Xeral, donde se colocarán los aparatos cuando acaben las vacaciones.