Un rumano acusado del asalto al chalet de Beade lleva seis días en huelga de hambre en la prisión

La Voz

VIGO

04 may 2010 . Actualizado a las 11:45 h.

Un rumano de 32 años que trabajó como portero en la discoteca Public de Samil, Viorel Bordusenu, lleva seis días de huelga de hambre en prisión porque, según su esposa Alina, «le han acusado injustamente de haber sido uno de los asaltantes de una pareja de Beade» el pasado mes 11 de febrero. La mujer y la madre del joven realizaron ayer una sentada delante de los juzgados para protestar por la situación de su familiar.

El día que sucedieron los hechos, sostiene su esposa, Viorel estaba con su hijo común de cinco años de edad, ya que ella trabaja de noche.

El joven preso carece de antecedentes penales y fue detenido en la calle el 12 de abril. «Luego llegaron a nuestra casa y me enseñaron la placa de policía e hicieron un registro, pero no me mostraron ningún papel más. No me enseñaron ninguna orden de registro», apuntó Alina. Su versión es que la policía le dijo que había detenido a su marido «por una pelea». Después, en el juzgado, la víctima del asalto le reconoció como uno de los que entraron en la vivienda, cosa que él niega.

«Pero no coinciden los rasgos físicos que la mujer había dado a la policía con los que en realidad tiene mi marido. Lo único que hay en común es que es moreno y rumano. Pero muchos rumanos se parecen», apostilla Alina. «La policía le ha atribuido la autoría del asalto porque quiere cerrar el caso», denunciaba ayer.

El preso, Viorel, perdió el trabajo en la discoteca de Samil a raíz de un accidente de coche por el que estuvo una semana en coma. El accidente se produjo cuando daba a probar su vehículo, un BMW, que quería vender. El suelo estaba resbaladizo. El comprador del coche hizo un trompo y Viorel, que estaba sentado detrás, sin el cinturón de seguridad puesto, salió despedido de su asiento e ingresó en la UCI del Hospital Xeral.

«Yo soy la que mantengo a la familia y a nuestro hijo», señala Alina, que dice que el pequeño está muy afectado por el encarcelamiento de su padre. «Mi marido no tiene ningún antecedente penal y quiere ser campeón de boxeo. Se está entrenando mucho. Una persona que quiere triunfar en el mundo pugilístico no se mete a robar», señala su mujer.

Ionel, hermano del preso en huelga de hambre, dice que quieren «que se haga justicia y que se detenga a los que de verdad han cometido el robo».