El grupo sindicado prepara sus puntos de actuación y busca acercarse al presidente

La Voz

VIGO

Su intención es provocar un acercamiento con Mouriño y su consejo para explicarle su programa de mínimos.

02 ene 2010 . Actualizado a las 02:47 h.

En el 2010 seguirán los movimientos en el entorno extradeportivo del Celta. El grupo sindicado de acreedores, que ejerció como posición en la junta con cerca del 20% de los votos, desveló que su intención es provocar un acercamiento con Mouriño y su consejo para explicarle su programa de mínimos.

Pablo Viana, uno de los tres letrados que le ponen rostro al cupo de la oposición, relató los cinco puntos que tiene en mente para poner en práctica. Al superar el 5% del accionariado tienen derecho a solicita una auditoría externa en el registro mercantil «que audite y revise ciertos números que son dignos de revisión y el balance a 26 de noviembre del 2009».

A mayores entra la puesta en práctica de las medidas anunciadas en la asamblea: «Vamos a impugnar la reducción de capital mediante el único punto que nos permite los estatutos que es mediante un procedimiento arbitral, vamos a abrir un incidente concursal para que nos digan si es legal o no y si esa opción C se ha visto completamente defraudada y además con abuso de derecho y el abogado de Placente va a iniciar mediante denuncia, querella o de oficio la vía penal porque entiende que ese fraude que se comete con una reducción brutal puede ser constitutivo de un delito de estafa».

Junta extraordinaria

Del mismo modo, la idea de Viana es comenzar con la organización «desde ya» de la ya junta general extraordinaria en donde el colectivo sindicado quiere abordar dos asuntos diferenciados. El primero, su entrada en el consejo de administración con al menos un miembro. La segunda, que los accionistas tengan información directa de la pieza de calificación del concurso -la depuración de responsabilidades- «porque la parte de Alfredo Rodríguez está sacando unos números escandalosos, porque dice que con Mouriño se han perdido en tres años 43 millones de euros».

Descartó que las acciones judiciales que emprendan afecten a los pequeños accionistas y lamentó que nadie de Caixanova diese la cara en la junta del pasado lunes para dar una explicación por su cambio de última hora para convertirse en el segundo máximo accionista.