El cambio de sistema y de mimbres está en camino. Eusebio Sacristán probó con un 4-2-3-1 como sistema táctico con Iago Aspas como segundo punta y con Trashorras en banda izquierda, aunque la sorpresa mayúscula estaría en el centro de la defensa con el tándem formado por Túñez y Jordi. El compostelano del filial debutaría de esta manera en Liga formando pareja con su compañero del curso pasado en Segunda B.
A lo largo de la jornada, el entrenador vallisoletano del Celta fue realizando diversos ajustes, pero con una tendencia clara a establecer modificaciones radical ante el Girona. En la línea defensiva probó con Vasco Fernandes en la derecha, Roberto Lago en la izquierda y con Túñez y Jordi como pareja de centrales, lo que repetiría la tendencia de utilizar a dos zurdos por sistema.
En el doble pivote recuperaría la titularidad Cristian Bustos y Michu sería el superviviente del trivote, dejando la línea de tres unidades por delante con Iago Aspas como enganche y Trashorras en la izquierda -un puesto que ya suscitó debate con Pepe Murcia cuando el cordobés lo colocó ahí-, mientras que en la derecha en teoría el elegido sería Saulo, aunque ayer fuese el canterano Pedro Vázquez quien habitase entre los titulares. Joselu, después de estrenar en Cádiz, continuaría como jugador más adelantado. Aspas y Trashorras permutaron su ubicación en la recta final de la sesión.
Iago Aspas admitió que se sentía más cómodo como segunda punta: «Me siento mejor jugando así, pero nadie nos ha comentado nada. Eusebio nos dijo que iba a cambiar cosas pero por el momento no hay nada claro». Lo único que le preocupa es que el equipo levante cabeza cuanto antes.
Jordi tampoco se atrevió a hablar de cambios. «No sé ni si voy a jugar ni cómo vamos a jugar. Con Túñez no tendría problema ninguno porque ya hemos jugado unos cuantos partidos juntos».