Las investigaciones arqueológicas provocan una crisis en este proyecto al paralizarlo varios años
14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Las siete promotoras urbanísticas que en su momento obtuvieron licencias municipales para construir 374 viviendas en el ámbito Rosalía de Castro II, de un total de 700 previstas, se encuentran en un callejón sin salida debido a los hallazgos arqueológicos que han impedido el inicio de las obras. Esta situación se mantiene desde hace varios años, por lo que no ha podido abordarse la construcción de nueve edificios. En este tiempo se ha asentado una crisis económica que añade mayor complejidad a la situación.
Con el fin de resolver el parón varias de las empresas solicitaron a la Gerencia de Urbanismo la confirmación de que las licencias seguían vivas varios años después de su concesión. Sin embargo, este departamento municipal las ha declarado caducadas tal y como prevé la normativa vigente si no se han iniciado los trabajos de manera efectiva.
Fuentes municipales han confirmado que la decisión de la Gerencia es obligada ya que no existe margen de interpretación en una situación de este tipo. Por ello no es ni mucho menos descartable que el resto de las licencias puedan seguir el mismo camino.
Dos de las anuladas corresponden a la empresa Manuel Vázquez S.L., que disponía de tres licencias para sendos edificios de 45, 46 y 52 viviendas, este último también con siete apartamentos. El resto de las empresas que cuentan con licencia son Promociones Álvarez Pereira (edificio de 18 viviendas); Metrovacesa (46); Apartium (48); Pirsa Viguesa (28); Alfonso Valverde (32) y Promociones Inmobiliarias Apartium (52).
Nuevo proyecto
En principio la única vía con que cuentan las empresas con la licencia caducada es presentar una nueva solicitud junto con el correspondiente proyecto. El problema que se le plantea a estas sociedades es que en el tiempo transcurrido desde la primera licencia han entrado en vigor las denominadas Normas del Hábitat. Este reglamento establece nuevos estándares para las dimensiones interiores de las viviendas con obligaciones estrictas en lo relativo a orientaciones.
En tal circunstancia ni mucho menos podrían presentar el mismo proyecto ya que en estos momentos no podría obtener luz verde de la Gerencia de Urbanismo. Forzosamente deberán reformarlo, lo que implicará un nuevo gasto y la espera para conseguir por segunda vez el permiso municipal.
Esta situación ha provocado un notable desánimo en las empresas afectadas ya que estuvieron años esperando el desbloqueo de las obras por motivos ajenos a su gestión y comprueban ahora que las cosas se complican cada vez más. En cualquier caso, tampoco se sabe cuando la Xunta dará por terminada la investigación arqueológica de la que depende el inicio de las obras.