El joven, de 23 años y residente en Cangas, accedía a las viviendas tras conocer a sus dueños de noche y se llevaba teléfonos, ropa o equipos informáticos
El proyecto se remonta al final del mandato del conselleiro Xesús Palmou, quien presentó un rascacielos como gancho preelectoral y luego el bipartito convocó un concurso