El Concello se encomienda a sus abogados ante las órdenes judiciales de derribo
Toba se declara «estoico» por la herencia recibida y Figueroa pide responsabilades «también a los técnicos» El Concello parece desbordado ante la cascada de varapalos judiciales contra proyectos urbanísticos. El último ha sido la sentencia del Supremo que ordena el derribo de las torres Ífer. El concejal de Urbanismo, Xabier Toba, aseguró ayer que no tiene más remedio que aguantar «con estoicismo» la herencia recibida, en este caso de «outra licencia que é do ano 1994». El gobierno local se ha encomendado a los servicios jurídicos para que valoren la situación y encuentren una fórmula «que defenda os intereses dos cidadáns». El PP cree que la responsabilidad no es sólo política sino «también de los técnicos que hicieron informes».