Los piratas aéreos, encabezados por el ex-ministro de Seguridad checheno, degollaron a una azafata antes de ser reducidos en Medina El secuestro por un comando checheno de un avión ruso en Medina (Arabia Saudí) terminó ayer en drama con la muerte de tres personas y varias más heridas. Tras casi 24 horas de secuestro y tensas negociaciones, el Gobierno saudí decidió emplear la fuerza para rescatar a las 125 personas aún en manos de los piratas. No pudieron, sin embargo, salvar la vida de un pasajero turco, y de una azafata, que fue degollada por uno de los terroristas, quienes hasta el último momento confiaron en viajar a Afganistán. El más joven de los chechenos fue acribillado a balazos. Moscú ya ha reclamado la entrega inmediata de los autores del secuestro.
AGENCIAS