Protección Civil de Cervo enseña a los escolares a prevenir y sofocar incendios

REDACCIÓN SAN CIBRAO

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Perros que rescataron heridos en Turquía participaron en el simulacro con alumnos de San Cibrao Los más de cien alumnos del colegio Rivera Casás de San Cibrao vivieron ayer una jornada difícil de olvidar. Charlas, demostraciones y simulacros les permitieron aprender más sobre la prevención de accidentes e incendios y conocer cómo actúan los servicios de auxilio cuando sucede alguno. Protección Civil de Cervo organizó esa nueva jornada de autoprotección escolar. Junto a la Unidad de Rescate Canino de A Estrada, enseñaron a chavales y profesores cómo realizan habitualmente su trabajo.

21 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Mario Antuña, cabo-jefe de Protección Civil de Cervo, organizó y coordinó todas las actividades. Teniendo en cuenta la edad de los escolares, se dividieron en dos apartados. Uno, para los alumnos de sexto de primaria, y otro, para todos los del colegio. Con charlas y vídeos, y en sesiones de mañana y tarde, los chavales de sexto conocieron por boca de sus protagonistas cómo trabajó la Unidad Canina de A Estrada para rescatar heridos en el último terremoto de Turquía. Entre otras curiosidades, pudieron saber que un can de rastreo trabaja a intervalos de treinta minutos, explicó Antuña. Los alumnos también asistieron a un simulacro de excarcelación de un coche accidentado, a bordo del cual estaban dos de ellos. Ya por tarde, realizaron prácticas de prevención y extinción de incendios en el hogar o en el centro. «Demostraron tener más conocimientos sobre las causas y consecuencias del fuego de los que podíamos imaginar», explicó Mario Antuña. De hecho, cree logrado el objetivo de «explicarles que el fuego es necesario, pero peligroso». A mediodía, los más de cien alumnos del Rivera Casás pudieron ver, tocar y sentir en el pabellón del centro el material de salvamento en playa, primeros auxilios, extinción de incendios, excarcelación que allí estaba expuesto. Todos participaron en prácticas de rastreo con los perros, que buscaron por el centro a chavales que antes se habían escondido.