La cifra de muertos por el desastre se eleva hasta 7.000. Mientras, el Gobierno resta importancia a los niveles de radiación en la planta nuclear afectada.
El Ejecutivo se ha puesto en contacto con las petroleras del oeste del país para que envíen 20.000 kilolitros de gasolina y carburante al día a las regiones más afectadas.
«Es positivo que no haya empeorado, pero todavía es posible que lo haga. No quiero especular», ha manifestado el asesor científico del director general del OIEA. Militares y policías trabajan contrarreloj para refrigerar la unidad 3 de la central, que emite elevados niveles de radiación. Helicópteros y camiones cisterna arrojan toneladas de agua marina sobre el reactor. El balance oficial de víctimas ha subido a 15.000 personas.
El reactor 4 se queda sin agua y dispara los niveles de radiactividad. Francia cree que el peor escenario es posible e incluso probable, y la UE anuncia que puede haber otra catástrofe en cualquier momento. El número de desaparecidos se eleva a 10 mil