El temblor se sintió con una intensidad de cuatro en la escala japonesa de siete niveles, centrada más en el alcance que en la intensidad del temblor, en varias ciudades de Ibaraki y Chiba, al este de la capital japonesa.
Hoy, residentes, voluntarios y personal militar y de protección civil realizaron ceremonias para honrar la memoria de aquellos que perecieron en la catástrofe.
Con trajes protectores blancos, máscaras y dosímetros de radiación, un centenar de residentes del pueblo de Kawauchi volvieron a sus casas para recoger sus pertenencias.
Su misión es revisar las conducciones de agua e instalar un dispositivo que registra el nivel del agua en la vasija con combustible nuclear del reactor y en la estructura de contención primaria.