Empleados de Frimisa y de Sintel acuden desde hace meses a sus trabajos, aunque no tienen nada que hacer Veinte empleados de Frimisa y veintidós de Sintel madrugan todos los días para acudir a sus respectivos centros de trabajo, pero para estar toda la jornada de brazos cruzados. La actividad, tanto en el matadero de vacuno como en la empresa de montajes telefónicos, es nula desde hace varios meses. Cada día, según aseguran, les cuesta más traspasar, a unos, el umbral de la industria de Casás y a los otros de la nave de O Ceao, porque saben que están condenados a permanecer ocho horas sin hacer nada.
REDACCIÓN