Críticas al Gobierno por el elevado peaje que pagarán los proveedores a Telefónica para ofrecer el servicio El Gobierno ha recibido duras críticas desde que el jueves fijó en 2.300 pesetas la interconexión que deben pagar a Telefónica los proveedores de Internet para ofrecer la tarifa plana en horario limitado, a partir del 1 de noviembre. Este precio deja escaso margen a los proveedores, que creen que la medida favorece a Telefónica y pone en peligro a las pequeñas empresas del sector. En lo que más afecta al usuario, la tarifa plana durante las 24 horas a un precio asequible no llegará hasta el próximo año.
21 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Las medidas que discuten estos días Gobierno, oposición y proveedores de Internet se refieren a lo que estos últimos venden como tarifa plana, pero que las asociaciones de internautas califican irónicamente como tarifa ondulada. Es decir, los usuarios pagan un fijo al mes por acceder todo el tiempo que quieran, pero dentro de un horario restringido: por la tarde y noche, y durante todo el fin de semana y los festivos. El Gobierno estableció el precio máximo de este servicio en 3.190 pesetas al mes (IVA incluido), a partir del 1 de noviembre. Desde que se anunció esta medida, al comienzo del verano, los operadores más poderosos se adelantaron y han empezado a lanzar ofertas a precios inferiores, perdiendo dinero, con el objetivo de captar clientes. Escaso margen Lo que fijó el Gobierno el jueves es el peaje que deben pagar estas empresas a Telefónica, propietaria de la red local, por ofrecer el servicio. Asimelec, la asociación que agrupa a los proveedores, ha mostrado su preocupación por el futuro del sector, en especial de las pequeñas empresas de acceso a Internet, tras esta medida que consideran que les deja escaso margen de negocio y favorece a Telefónica. Lejos de la guerra en el sector de las telecomunicaciones, arbitrada por el Gobierno, el sueño dorado de los internautas es otra cosa: el acceso a la Red sin ningún límite de tiempo, a través de la línea telefónica normal y a un precio asequible. Varios proveedores ofrecen ya esa tarifa plana real, pero a un precio de unas 11.500 pesetas mensuales. Para que esta cuota baje habrá que esperar a que llegue la competencia al mercado de las llamadas locales: esto sucederá el 1 de enero de 2001, como muy pronto.