25 jul 2002
Compostela ocupada y desbordada
Las llegadas masivas a la capital provocaron largas esperas en los aparcamientos, las plazas y los bares Dos horas de espera para ver a los duques de Palma de Mallorca. Dos horas de aguante para ver los fuegos y el espectáculo de luz y sonido en primera línea. Más de una hora aguardando una mesa para meterse unas xoubas entre pecho y espalda en cualquier bar del Franco.
n. m. | santiago