La aplastante victoria ha sorprendido a miles de iraníes, atónitos ante la contundencia de unos resultados que muchos pronosticaban que se dilucidarían en segunda ronda.
Con el 94% de los votos escrutados el mandatario habría doblado a su principal rival, Mir Husein Musaví, y evitado una segunda vuelta que muchos pronosticaban.
El ultraconservador podría pasar a la historia como el primer mandatario en los treinta años de Revolución Islámica iraní que no logra revalidar su mandato.