Las medidas de seguridad fueron tan estrictas que todos los invitados llevaban un código electrónico personal Los premios Nobel cumplieron ayer cien años en la ceremonia con mayores controles de seguridad de su historia. El rey sueco, Carlos Gustavo, entregó las medallas, los diplomas y los cheques de 1,1 millones de euros cada uno (190 millones de pesetas) a los galardonados en las categorías de Física, Química, Medicina, Literatura y Economía. Ante 160 laureados con el Nobel, ayer Estocolmo se convirtió en el centro de la sabiduría y la libertad con la sombra de los atentados del 11-S planeando en el Concert Hall. Antes, en Oslo, Kofi Annan recibió el Nobel de la Paz y habló del nuevo milenio en el que se entró «por la puerta de fuego».
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