La Policía Nacional intervino al recibir el aviso de que dos hombres intentaban acceder a la casa, pero acabó arrestándolos por tratar de sustraer varios elementos
Ambas abrieron extintores, rompieron cristales, derramaron aceite y gasoil y llegaron a paralizar la actividad de la empresa. La mayor tendrá que someterse a tratamiento psicológico y estará en libertad vigilada. Su socia no sufrirá consecuencias legales porque era inimputable
La Audiencia Provincial la ha condenado a una multa de 360 euros y le ha impuesto una orden de alejamiento de dos metros, ya que siguen viviendo en el mismo edificio
Los hechos sucedieron el pasado mes de agosto, pero la policía ha mantenido el caso en secreto. Envió vídeos amenazantes a la víctima, a la que su familia señalaba por «comportamientos sexuales» con una niña
Denuncia una investigación precaria tras el sobreseimiento de la causa, y confiesa: «A veces pienso en irme, pero esta es mi casa y me quedo; incluso con miedo»