La propuesta elaborada por la Comisión Europea no ha recogido a esos colectivos, porque Bruselas ya ha presentado sendas iniciativas concretas para ellos.
Con este proyecto, Bruselas pretende evitar que se repita la reciente crisis en este segmento ganadero y, además, quiere preparar a los productores ante la liberalización de su mercado, que se producirá en 2015.
Insistió en la escasez de las especies marinas, pero también puso énfasis en la responsabilidad del consumidor: «Es importante cómo pescamos y cómo compramos».
El vino, la cerveza, las bebidas alcohólicas aromatizadas y los licores no tendrán que cumplir de momento el reglamento sobre etiquetado, como reclamaba España.