El septuagenario diseñador confirma en París que se encuentra en pleno apogeo creativo Grandes e historiadas pamelas, osados escotes, rotundas transparencias y bordados de sueño vestirán de lujo la próxima temporada a la mujer Ungaro y fueron, ayer, un toque de fuegos de artificio en la tercera jornada de colecciones de alta costura para la primavera-verano del 2003.
Lola Loscos