Un Garita en tierras de Valle-Inclán
El profesional de origen vasco se estableció en A Pobra do Caramiñal en 1910 donde desarrolló una intensa labor artística La fotografía gallega del tránsito del siglo XIX al XX no fue en las villas de Galicia un yermo desprovisto de protagonismo. Y mucho menos de historia digna de ser recuperada y contada. Por el contrario, fue cuando brotaron los esfuerzos y los intentos más fecundos a favor de la consolidación de lo que hoy entendemos como imagen de una identidad cultural propia. La crónica del acontecer histórico de nuestra fotografía entendida así, tendría que ser, a fuerza de aportar las firmas de profesionales olvidados y sus trabajos, la de todos aquellos que contribuyeron con su talento o su esfuerzo a dotar al arte de la imagen de cauces a través de los cuales convertirse en recurso popular y establecer una relación de aceptación plena con su destinatario, el público.
ANTONIO GONZÁLEZ MILLÁN