El Poder Judicial se interesa por el niño de Ourense que quiere estar con su padre

REDACCIÓN OURENSE

GALICIA

El progenitor solicita «amparo» ante la falta de actuación de la Justicia El caso del niño ourensano de diez años que se escapó varias veces de casa para estar con su padre y que incluso ha presentado una denuncia en la comisaría de policía contra su madre por supuestos malos tratos, será estudiado por la comisión disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial. El progenitor ha remitido a esa institución, y a la Fiscalía General del Estado, un texto relatando los pormenores del caso y solicitando amparo.

11 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El progenitor, en un largo texto de siete folios a un espacio, detalla las vicisitudes del procedimiento judicial de modificación de medidas, en lo referido a la custodia del menor, que a raíz de la separación de los padres fue en su día concedida a la madre, sin que posteriores declaraciones y testimonios del menor hayan tenido peso suficiente para cambiarlas. El escrito, enviado también a la Fiscalía General del Estado, Tribunal Superior de Galicia, Defensor del Menor y Defensor del Pueblo, parte de una situación de «desesperación» en la que se encontraría el menor, por lo que el padre solicita amparo institucional «ante la inexplicable incomprensión y falta de actuación de la Justicia» en Ourense. Detalla el padre de este niño los episodios de fugas que el menor ha protagonizado para poder estar con él y no con su madre, a quien denunció por malos tratos. El hecho de que se hayan archivado las actuaciones judiciales por esta denuncia es uno de los aspectos que aparecen reflejados en el escrito. «¿Cómo se pueden archivar las diligencias sin haber efectuado investigación alguna sobre la veracidad de los hechos denunciados por el menor?», se pregunta el padre. Muestra el escrito, por otra parte, la existencia de supuestas contradicciones en la última sentencia de la Audiencia de Ourense sobre la modificación de medidas cautelares, en la que únicamente se amplía el régimen de visitas. «¿Cómo es posible -vuelve a preguntarse el padre- que la sentencia se base en que mi hijo se encuentra ante un conflicto de lealtades, cuando es él mismo el que quiere por voluntad propia vivir conmigo?». La sucesión de acusaciones que, directa o indirectamente, formula el padre de este niño alcanzan también a la fiscalía, por no asistir a ninguna de las exploraciones del menor, sin verificar siquiera quién vive en el domicilio materno. «Cómo es posible -vuelve a preguntarse el padre de este niño- que la sala desvirtúe la exploración realizada a mi hijo alegando que ese día el niño iba correctamente vestido y aseado, y en modo alguno denotaba algún tipo de carencia material y que desde ese punto de vista no existe reproche alguno a la situación afectiva y material de S. en la actualidad?».