Algunos negocios incrementan ahora las tarifas para que no se note después Cincuenta días. El euro se acerca de modo inexorable. Y algunos, más previsores y avispados, han comenzado a hacer cábalas. Lo primero, el redondeo. Dentro de siete semanas, los productos de 200, 50 o 1.300 pesetas se convertirán a una divisa que los dotará de decimales tan extraños como 0,33 o 1,20. Para evitar estas cifras, y de paso engordar el bolsillo, algunos han decidido subir los precios ahora, teniendo en cuenta el valor que tendrán en euros. De este modo, ya hay pizzerías que cobran cada ingrediente adicional a 83 pesetas (0,50 euros) y bares que confiesan que este mes la caña subirá a 165 pesetas (casi un euro).
ALBERTO MAGRO