BALONMANO
Los dezanos comienzan una pretemporada enfocada a que el equipo reverdezca los éxitos del pasado ejercicio Algún kilo de más, la piel con un tono más oscuro y, sobre todo, las ansias por volver a practicar el balonmano fueron las premisas más novedosas en la primera sesión de trabajo del Portadeza Lalín de Primera Nacional. Con Higinio Gulías como maestro de ceremonias en sustitución del presidente Tito Fernández, de vacaciones, el equipo dezano se presentó, recibió la charla de rigor del técnico y, sin solución de continuidad, comenzó a trabajar. Dos fueron las ausencias más significativas, la primera la del extremo Jordi Escudero, en otro equipo, la segunda la del flamante fichaje Jacobo Pato.
MANUEL VILARIÑO