MONTSE GARCÍA CARRETERAS DE ALTO RIESGO En lo que va de año se produjeron cuatro accidentes en este tramo de la N-525, con un muerto y varios heridos de consideración La carretera N-525 constituye el principal enlace entre Santiago y Ourense mientras no esté terminada la autopista. De ahí que una media de 45.000 vehículos circulen por ella diariamente. A su paso por el municipio de Silleda está una de las rectas de mayor tamaño en la que se puede adelantar, en la zona conocida como A Mera. Es por ello que muchos conductores, cansados de ir detrás de un vehículo pesado durante varios kilómetros, esperan a este punto para adelantar. Y esa es una de las causas del gran número de accidentes, a la que hay que sumar la alta velocidad de los automóviles a su paso por este tramo de la N-525.
09 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.En lo que va de año, se registraron un total de cuatro accidentes en este punto, muy cerca del casco urbano de la localidad silledense. El resultado: una persona fallecida y un herido leve. En 1999 y el 2000, el número de siniestros alcanzó los catorce, con más de una docena de heridos de distinta consideración. Los carriles lentos más cercanos distan unos veinte kilómetros de la recta de A Mera. Los sitios para adelantar son escasos. Es frecuente que, al llegar a este punto, las colas que traen los vehículos pesados superen la veintena de automóviles. Al llegar a esta recta, que además tiene pendiente desde sus dos extremos, son muchos los conductores que deciden adelantar. Esto sucede en ambos sentidos de circulación, lo que origina situaciones serias de peligro. La construcción de carriles lentos en la N-525 a su paso por los municipios de A Estrada, Lalín y Silleda, tal como han solicitado alcaldes y partidos políticos, evitaría la desesperación de muchos conductores por adelantar en este tramo, al no tener que ir detrás de vehículos pesados, como sucede en ocasiones desde Santiago hasta la capital dezana. Acceso a restaurante Además de los adelantamientos, el kilómetro 302 de la carretera N-525, se convierte en un punto negro debido a que en la mitad de la recta hay un restaurante, en donde habitualmente comen gran cantidad de camioneros. El acceso de un camión al aparcamiento del establecimiento hostelero coge en muchas ocasiones por sorpresa a los conductores que le siguen, debido a la alta velocidad que se alcanza y a que les obliga a dar un fuerte frenazo o bien un volantazo para evitar la colisión. La salida del restaurante en sentido Silleda, al ser una cuesta ascendente, también provoca que más de un automovilista tenga que pisar el freno a fondo. Carril de espera Parte del riesgo de la N-525 a su paso por Silleda se podría eliminar con la construcción de un carril de espera para girar a la izquierda en el tramo final de la recta de A Mera. Este cruce es utilizado por muchos camiones al estar próxima una cantera. En múltiples ocasiones, la gran densidad de circulación les obliga a estar parados en la mitad de la calzada sin poder realizar la maniobra. Ahora, es frecuente que los conductores usen el acceso al polígono industrial para evitar tener que parar. La Dirección General de Carretas tenía previstas en el pasado año 2000 inversiones por valor de 245 millones de pesetas para reducir los siniestros. De momento, no se han hecho.