MARÍA HERMIDA XENTE NOSA Martín Domínguez Zufiaurre, socorrista de la piscina de Lalín Aquí no hay playa. ¿Y qué? Tenemos piscina y además muy bien vigilada. Martín Domínguez es uno de los encargados de velar por nuestra seguridad en la piscina municipal lalinense. Mientras unos se dan un buen chapuzón y otros toman el sol, él cumple su jornada laboral al pie del recinto. Martín es amigo de los más pequeños, el hombre de confianza de las mamás preocupadas y el colega de los adolescentes. Como él dice, «al final la piscina es tu casa y la gente tus amigos».
09 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Martín Domínguez es uno de los socorristas que trabaja en la piscina municipal. Es nativo de O Carbaliño pero afirma, «estoy a gusto en Lalín y sin ningunas ganas de marcharme». -¿Cómo fue su inicio en el mundo del socorrismo? -Me empezó a gustar la piscina en la natación escolar, después hice unos cursillos en O Carballiño y saqué el título. Esto es una cosa que engancha mucho. -¿Cuántos años lleva ejerciendo de socorrista? -Diez años, estuve en las piscinas de Entrimo, Carballiño, Cortegada y Aldea Nova y ahora en Lalín. -¿Qué es lo que más le gusta de la profesión? -El trato directo con la gente y los amigos que haces en la piscina. -¿Se ha llevado muchos sustos a lo largo de estos años? -Nunca ha tenido ninguno, si vigilas bien no suele haber problemas. -¿Qué tal ve la piscina lalinense? -Las instalaciones son buenas y en cuanto al ambiente sólo hace falta que venga buen día para que se llene por completo.