Tristán, posible ariete en la Liga, y Makaay, en la Copa Apostó fuertemente por la titularidad, pero se volvió a romper. «Quiero entrar en el equipo para no salir más», ¿recuerdan? Pues tampoco podrá ser ahora, porque el gafe persigue a Djalminha esta temporada cada vez que se viste de corto. Hasta el punto de que ya no es que los problemas físicos sean su martirio personal, sino que ahora lo lesionan sus propios compañeros.
Durante el entrenamiento de ayer, en una jugada fortuita, Diego Tristán quiso proteger el balón con el cuerpo, pero chocó contra Djalma, que se fue al suelo entre gestos de dolor. El resultado, un esguince en el tarso del pie izquierdo.
ALFONSO ANDRADE