Las obras intervenidas por la Policía en 1999 habían sido adquiridas por Caixavigo, la Fundación Caixa Galicia y por particulares Las siete obras de la pintora vivariense Maruja Mallo que habían sido requisadas por la policía en 1999 por presunta falsificación son auténticas. Así lo confirma un auto de la titular del juzgado de instrucción número 1 de Padrón, María de los Ángeles Lamas, quien tras comprobar los informes de los peritos encargados de revisar las pinturas ha dictado el archivo de la causa. Las piezas, custodiadas durante los últimos tres años por el museo Reina Sofía, habían sido adquiridas por entidades como Caixavigo, ahora Caixanova, la Fundación Caixa Galicia y por particulares como el empresario padronés José Manuel Cortizo.
MARÍA CEDRÓN