Vecinos alertan del peligro que supone este animal, que lleva al menos desde el sábado alimentándose en maizales de Lubre, a pleno día y al pie de las viviendas
¿De dónde salen? ¿Cómo han llegado hasta aquí? Es la misma pregunta que se hicieron muchos cuando, en diciembre del 2008, un becerro de 400 kilos apareció en el corazón de la Sagrada Familia